domingo, 8 de febrero de 2009

SANTA SEDE QUIERE SABER SI HUBO INTERVENCIÓN HUMANA



CARDENAL BARRAGAN SANTA SEDE


Santa Sede: Debe investigarse si en la muerte de Eluana hubo intervención humana

04:02 pm ROMA, 09 Feb. 09 .- En declaraciones a la agencia Ansa, el Presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, Cardenal Javier Lozano Barragán, pidió por el alma de Eluana Englaro; consideró que si en su muerte hubiese habido intervención humana este hecho "se consideraría un delito" y pidió también por los responsables que la hicieron llegar hasta este fatídico desenlace.En las breves declaraciones luego de conocer la muerte de Eluana Englaro, quien estuvo en coma durante 17 años, el Cardenal Lozano Barragán pidió también por quienes hicieron que Eluana fuera sometida a la eutanasia iniciada el viernes con la disminución progresiva de la alimentación e hidratación: "que el Señor los acoja y perdone a quienes la han traído hasta este punto"."Primero que nada la recomendamos (a Eluana) al Señor, rezamos por ella y pedimos perdón por todo lo que le han hecho", agregó el Purpurado.
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EL CUADRO DE SOR EUSEBIA I


EL MISTERIOSO CUADRO DE SOR EUSEBIA

Manuel Parreño Rivera es el autor de un cuadro de Sor Eusebia. Por lo ocurrido mientras se pintó, se considera un milagro. El cuadro se ha convertido en una parte importante del proceso de beatificación de Sor Eusebia. Veamos por qué.
Manuel no tiene manos; pinta con los pies. Estudió Bellas Artes en la Escuela "Santa Isabel de Hungría" de Sevilla. Ha cumplido 60 años en 1998 y vive en Valverde del Camino, localidad de Huelva en la que nació.
Este singular valverdeño se confesaba "ateo consumado, hombre muy reacio a las corrientes religiosas".
Al pueblo venían autocares de distintos lugares de España. Sor Eusebia era ya un auténtico tesoro custodiado con formidable cariño por los valverdeños. La fama de santidad de la humilde mendiga salmantina, que trabajó y murió en la casita salesiana del bonito pueblo de Huelva, era un imán auténtico para incontables almas necesitadas de su celeste protección.
Un día, Sor María Luisa Aparicio, directora del Colegio de las Hijas de María Auxiliadora de Valverde del Camino, tuvo una luminosa idea: ¿por qué nuestro famoso pintor local no nos hace un retrato hermoso de Sor Eusebia Palomino?... Rápidamente se lo propuso al artista.
"Existía una repugnancia tal en mi fuero interno -dice el artista del que nos ocupamos- que no me permitía tomar los pinceles y la paleta para plasmar la figura de Sor Eusebia".
Le entregaron una fotografía de escasa calidad, en blanco y negro. A pesar de que Manuel se había especializado en el retrato, se sentía incapaz de comenzar su obra tratándose de una persona a quien no había conocido.
"La mayoría de los retratos los he hecho al natural, con la persona presente", confiesa nuestro hombre. Pero pasaba el tiempo y la gente le paraba por la calle confesándole que Sor María Luisa Aparicio no perdía la fe en que el retrato se vería acabado cualquier día...
Al encargarle el retrato, Manuel considera "enormemente difícil" llevarlo a cabo. Tanto es así que dilató el comienzo de su obra nada menos que 6 años, seis...
Un Jueves Santo, el pintor salió de su casa despidiéndose de su esposa al tiempo que le dirigía alguna frase escéptica sobre el retrato de Sor Eusebia que iba a comenzar. Al llegar al estudio, encontró un lienzo de 130 por 81 cm. preparado por un alumno suyo cuatro días antes. No estaba la tela lo suficientemente tensa, ya que el aprendiz no disfrutaba todavía de la experiencia conveniente. De buenas a primeras aparece en escena un representante de una casa de lienzos de Alicante. Siempre que venía este Señor a Valverde lo hacía por razones comerciales, profesionales.
Pasó por el pueblo y dijo: "Voy a acercarme al estudio de Manolo para ver si necesita algo". Efectivamente: tensó el lienzo en 10 minutos, lo dejó perfectamente, se despidió y Parreño ya no le vio más.
"¿Qué ocurre aquí?... No lo sé. La verdad es que este hombre no estaba citado y se presentó" comenta el maestro valverdeño en los cinco folios que ha redactado y ha dado su consentimiento para que sean divulgados.
Sin carboncillo ni retrato previo, el artista impregna el pincel y comienza a pintar la figura. "Lo normal es corregir, dice Manuel, pero no hubo necesidad de ello". Un accidente inesperado en la elaboración del cuadro hizo que Parreño comenzara a ensartar improperios... Al resbalar el pincel, una mancha cayó sobre el ojo de la retratada. El artista aparta con un dedo (no olvidemos que trabaja con sus pies al carecer de manos) esa mancha y se sobrecoge, ya que no ha necesitado de pincel alguno para corregir el retrato definitivamente. "Sentí tanto miedo que cerré la puerta y me marché a casa".
Manuel Parreño tarda normalmente unos 14 ó 15 días en acabar un retrato para que quede a su gusto. Si le presionan demasiado, puede concluirlo en 5 ó 6 días. Por eso, cuando Manuel contempló el retrato de Sor Eusebia dispuesto para ser admirado por el público después de 4 horas y media de trabajo solamente, le recorrió su espalda un repeluzno.
Parreño se había encarado con la foto de Sor Eusebia: "Bueno, vamos a ver si es verdad lo que dicen de ti. No tenemos tiempo material. Yo sé que dentro de 14 días tu cuerpo va a ser trasladado al colegio. A mí me gustaría quedar bien y comprobar si tus prodigios son ciertos..."
Por aquellos días pasaron por la casa del pintor más de 400 personas. Por lo menos 50 de ellas (que habían conocido personalmente a la Hija de María Auxiliadora) declaraban la autenticidad de su expresión.
"Conseguir una expresión de una persona que no se conoce, que solamente se ve a través de la fotografía -que en este caso era pequeña y en blanco y negro- es un hecho que el pintor jamás puede soñar en conseguir sin tener una referencia más amplia", afirma el maestro.
"Mi interpretación del cuadro es la siguiente: concibo a Sor Eusebia en el cielo, con Dios Padre. La lectura es mensaje directo del cielo que está recibiendo Sor Eusebia. La cara refleja esa expresión radiante. Yo lo interpreto así ahora, pero no lo hice pensando en ello. Aquello salió... Yo fui el vehículo. No vamos a quitar importancia al pintor, pero es que, en realidad, yo no la quiero, no quiero esa importancia."
"Lo confieso noblemente. Una vez que el cuadro de Sor Eusebia estuvo terminado, supe interpretar lo que allí había. Es decir, estoy diciendo esto para que la gente vea que yo no pensé en aquello. No estaba concebido por mí."
"Todo el mundo lo sabe. Yo he vivido siempre al margen de todo tipo de religión. Ser protestante, ortodoxo, católico o testigo de Jehová, a mí me tiene un poco sin cuidado. Yo he vivido siempre libre."
"Antes vivía en una constante tensión y hoy estoy relajado, con una paz extraordinaria y esto se produce a raíz de pintar el cuadro de Sor Eusebia. Esto lo puedo confesar noble y gallarda y humanamente..."
"Estaría dispuesto a manifestar la verdad de lo que me ha sucedido ante los Tribunales, si fuese menester."

SOR EUSEBIA PALOMINO II



Sor Eusebia fue una Religiosa Salesiana que nació en Cantalpino (Salamanca, España), el 15 de Diciembre de 1899 y murió en olor de Santidad el 10 de Febrero de 1935, en Valverde del Camino (Huelva, España).
El Papa Juan Pablo II declaró a Sor Eusebia Venerable el 17 de Diciembre de 1996 y posteriormente, el 25 de Abril de 2004, la declaró Beata. De todas formas, ya se considera desde hace mucho tiempo que Sor Eusebia es una Santa, por parte de sus miles de devotos en todo el mundo, y por supuesto, para sus queridísimos habitantes de Valverde del Camino, donde pasó sus años de vida religiosa en el Colegio de María Auxiliadora.

Fue en ese colegio donde esparció el aroma de su santidad y de su espíritu salesiano, como destacada hija de su fundador San Juan Bosco y de María Auxiliadora, siendo para todos y para todo, alegre, sencilla, humilde, servicial y muy dispuesta. Aprovechaba todos los momentos libres del día para enseñar a las niñas de su querido colegio valverdeño, todas las virtudes cristianas y sobre todo, que la verdadera sabiduría es la paz y unión con Dios. Aprovechaba también los domingos y días festivos, en los "oratorios", para enseñarles el Catecismo y hablarles del amor a la Santísima Virgen y a Nuestro Señor Jesucristo.
En ella destacaron siempre, entre otras, la veneración que sentía por las Santas Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, rezando muy a menudo el Rosario de las Santas Llagas, el intenso amor a Jesús Sacramentado (pasaba largas horas ante el Sagrario haciendo compañía al Señor o, como ella le llamaba El Prisionero del Amor) y a la Virgen Santísima. Tenía por costumbre rezar muy a menudo el Via Crucis. Ella insistía mucho en la necesidad de confesarse y comulgar frecuentemente para ser buenos católicos, y que procurásemos, al pasar por una iglesia, entrar para hacer un rato de compañía a Jesús Sacramentado.
También se conoce a Sor Eusebia con el nombre de Perla de la Iglesia Española.

CON SENCILLEZ

DIOS ESTA AQUI...

sábado, 7 de febrero de 2009

INFALIBILIDAD PAPAL







Infalibilidad del Papa.

El Jefe de la Iglesia Católica es Su Santidad el Papa,
representante de Cristo en la Tierra, que lo ha puesto al frente de su Iglesia para que la guíe y cuide de su unidad.39,1. El Papa es el Sumo Pontífice de Roma, sucesor de San Pedro , a quien todos estamos obligados a obedecer. Es MaestroInfalible, porque cuando habla como Jefe de la Iglesia Universal ejerciendo el supremo grado de su autoridad y define comoobligatorias verdades de fe y moral, no se puede equivocar . Infalibilidad es la preservación del error, fruto de laasistenciadivina. (...) Su fundamento es la asistencia de Dios. En Dios se encuentra toda la verdad. y Dios no miente . Él haqueridodar a su Iglesia este don de permanecer en la verdad .Si el Papa pudiera equivocarse al enseñar lo que es obligatorio creer o hacer para salvarse, nos desorientaríaen el caminode la salvación; y Dios, que nos manda obedecer al Papa, sería el culpable de nuestra condenación. Estoes absurdo. Luegose comprende que el Papa tiene que ser infalible cuando señala el camino de la salvación. Esta asistencia espiritualla prometióJesucristo cuando dijo: «Yo estaré con vosotros hasta el final de los tiempos»(514).La infalibilidad del Papa es dogma de fe. Dice el Concilio Vaticano I: «Definimos ser dogma divinamente revelado queel RomanoPontífice cuando habla 'ex cathedra ' esto es, cuando cumpliendo su cargo de Pastor y Maestro de todos los cristianos,definecon su suprema autoridad apostólica, que una doctrina sobre la fe y costumbres debe ser sostenida por la Iglesia Universal...goza de aquella infalibilidad que el Redentor Divino quiso que estuviera en su Iglesia»(515).La infalibilidad del Papa ha sido definida como dogma de fe en 1870.Desde entonces han habido diez Papas (Pío IX, León XIII, Pío X, Benedicto XV, Pío XI, PíoXII, Juan XXIII, Pablo VI, JuanPablo I y Juan Pablo II) . En todo este tiempo sólo ha sido definido como dogma la Asunción, en 1950 por PíoXII . Y estaverdad estaba en la fe de la Iglesia desde el siglo VII.Para salvarse es necesario creer y aceptar toda la doctrina de Jesucristo . La auténtica doctrina de Jesucristo, nootra:«Id por todo el mundo - dijo Jesús a sus Apóstoles- y predicad el Evangelio a toda criatura, enseñándolesa guardar todo loque os he mandado. El que creyere y se bautizare, se salvará; el que no creyere, se condenará»(516). Estosupone garantíade que los que transmiten las enseñanzas de Jesucristo no se van a equivocar .Dios fallaría si nos obligase a creer una mentira. Si Él nos obliga a creer lo que la Iglesia nos enseñaes porque se comprometea que siempre enseñará la verdad: «Yo estaré con vosotros hasta el fin de los siglos»(517).Ahora bien, qué garantías podemos tener nosotros a la distancia de veinte siglos y a través de tantasteorías y opinioneshumanas, de que la doctrina que nos enseña hoy la Iglesia es la auténtica doctrina de Jesucristo » Jesucristo, fundador dela Iglesia, si quiso hacer efectivamente una Iglesia que llevase su mensaje a todos los tiempos y a todos los hombres, notuvo más remedio que dotarla de un control adecuado, que impidiera absolutamente el que su doctrina fuera deformadaa travésde los siglos.Este control es una especial asistencia del Espíritu Santo con la que impide absolutamente el error en su Iglesia,en lo quese refiere a la determinación de la auténtica doctrina revelada. Le dice Jesucristo a Pedro : «Yo he rogadopor ti, para quetu fe no desfallezca. Y tú, confirma a tus hermanos»(518).El Papa es infalible cuando determina o declara ex cathedra la auténtica doctrina revelada. Pero fuera de esto -porejemplo,si predice el tiempo- el Papa se puede equivocar como otro hombre cualquiera.Es decir, que el Papa, en su vida ordinaria, aunque sea un hombre prudentísimo y de toda confianza, no es infalible.La infalibilidadestá reservada a ciertas enseñanzas hechas con una solemnidad especial, de modo definitivo, que teológicamentese llama excathedra , en la que expresa su voluntad de obligar a toda la Iglesia a creer la verdad por él definida.Esto no significa que el Papa pueda sacarse los dogmas del bolsillo; sólo puede definir aquello que se encuentra enla SagradaEscritura o en la Tradición .Con todo, al Papa hay que obedecerle siempre; aun en las cosas que no es infalible: lo mismo que los hijos tienen que obedecera sus padres, aunque no sean infalibles. El Magisterio de la Iglesia hay que aceptarlo incluso en lo no infalible, con religiosasumisión; más que por los argumentos en que se apoya, por la autoridad que Cristo dio a su Iglesia para señalarel caminoque nos lleva al Reino de los Cielos.«Esta religiosa sumisión de la voluntad y del entendimiento se debe al magisterio auténtico del RomanoPontífice, de tal maneraque se reconozca con reverencia su Magisterio Supremo, aunque no hable 3ex cathedra2; y con sinceridad se adhiera al parecerexpresado por él según el deseo que haya manifestado él mismo, como puede descubrirse, ya sea por laíndole del documento,ya sea por la insistencia con que se repite una misma doctrina, ya sea también por las fórmulas empleadas»(519).Un teólogo podría discrepar y seguir investigando; pero no desacreditar públicamente a la Iglesia, sinomanteniendo un silencioobsequioso .Para atacar la infalibilidad de la Iglesia se suele aducir la condenación de Galileo . Con todo,conviene advertir quela condenaciónde Galileo fue obra de una Congregación Romana, no del Papa en definición 3ex cathedra2, que es la únicainfalible. Apartede esto, la Iglesia, en aquel momento, juzgó a Galileo como los mejores astrónomos de su tiempo. Todos los queestudian losargumentos de Galileo (1569-1642) afirman que él no probaba su hipótesis. Por eso no convenció a Tycho-Brahe(1546-1601),contemporáneo suyo, que siguió siendo geocentrista como Tolomeo . En cambio Galileo tuvo la intuiciónde interpretar los textosbíblicos no literalmente como los teólogos de su tiempo, sino como hoy los interpretamos, sin saber élnada de los génerosliterarios. En resumen, que como dice Walter Brand Muller(520): Se da el paradójico resultado de que Galileo se equivocóenel campo de la Ciencia y los eclesiásticos en el campo de la Teología . Con todo hay que advertir que Galileono fue condenadopor su teoría heliocéntrica, pues lo mismo dijo Copérnico cien años antes y la Iglesia no se metiócon él. Es más, su obrafundamental, Las revoluciones de los mundos celestes, publicada en 1543, está dedicada al Papa Pablo III . Pero Copérnicopresentaba sus ideas sólo como una hipótesis .Galileo fue condenado por su insistencia en interpretar la Escritura.La Iglesia le dijo que se limitara a presentar sus ideas como una hipótesis científica , y no quiso hacer caso. Aunque lacondena de la Iglesia a Galileo fue disciplinar y no dogmática, hoy se piensa que fue inoportuna. 39,2. Infalibilidad no significa impecabilidad . El Papa -como todo hombre- puede tener sus faltas.Es más, en la Historia ha habido algunos Papas indignos, que no han sido ejemplares; aunque pocos. Habrán sidopecadores,pero siempre rectos en sus enseñanzas, pues siempre han sido infalibles . Con todo, gracias a Dios, tenemos en la IglesiaCatólica un largo historial de Papas Santos. Se veneran en los altares setenta y siete Papas santos .El último Papa que ha subido a los altares con la corona de los Santos ha sido San Pío X , muerto en 1914.

MARÍA AUXILIADORA DÍA A DÍA 6- TURÍN-ITALIA